sábado, 30 de abril de 2011
Carmen 1939. Cap.5
El hambre fue lo que impulsó a Manuela a negociar con su cuerpo. Fue Julia que la indujo a este mundo. Las cosechas no prosperaban, no llegaban los productos de primera necesidad. Y muchas bocas que alimentar en casa. Ella era una de las hermanas más guapa que tenía Carmen. Garachico era muy pequeño por lo que pronto corrió la voz por el pueblo de lo que hacía Manuela. Alejarse de allí era lo único que podía calmar las aguas. Sus padres no la detuvieron y Carmen, o Carmela, corrió junto a ella. Santa Cruz era el destino. La gran ciudad. Allí no habría hambre y los hombres estarían muy ocupados cómo para recordar la cara con la cuál se habían acostado. Carmen no se hizo al oficio, su hermana no lo permitió, ya estaba ella para trabajar por las dos.
Julia era itinerante. Fue en uno de los bailes que se celebró en Garachico dónde conoció a la familia Morales..
viernes, 29 de abril de 2011
Carmen 1939. Cap.4
-¡Carmen!, ¿qué le haces a mi lindo angelito?- preguntó Julia - ¡abre la puerta!, ¡quiero ver!- le grito nuevamente desde la sala -¿no estarás ahogando a Carmita en la bañera?- preguntó inquisitoriamente.
Después de unos largos minutos, se abre la puerta. Carmen sale desnuda del baño. Le hace entrega de la niña y ésta automáticamente termina el llanto.
-Dale su biberón- ordenó a Julia -Parece que la hubieras parido tú y fue a mi a quién causó tanto dolor.Pero no es tuya, sólo hay que ver tu color para darse cuenta de la verdad, ¡Negra!, ¡Quedate con ella no la quiero, ya no quiero a ninguno!- le dijo a Julia envuelta en cólera mientras se encerraba en la habitación.
Julia estaba acostumbrada a los abusos causados por algunas personas debido a su tono de piel pero sí que le molestaba que le llamaran negra aunque siempre salía airosa de cualquier batalla.
-¡Más negra está tú alma que disfrutas haciendo daño!A las blancas como tú, en mi tierra, las empalan con las cañas más duras, grandes y oscuras. Ten cuidado con esta negra que dices, no vaya a ser que te encuentres con alguno de mis hombres, más oscuros que el carbón y te quiten lo poco que te queda de blanquita. El carbón mancha y además cuesta de quitar.- le decía a voces mientras daba golpes a la puerta.
-¡Callate negra!- le volvió a gritar Carmen desde la habitación.
miércoles, 27 de abril de 2011
Carmen 1939. Cap.3
-¡Eres peor que el demonio!, ¡Virgencita mía, pobre Carmita!, ¡la has matado y es sólo un pequeño angelito!- le volvió a reclamar.
-¡Lo siento mi niña linda, no quiero ser así, mami te adora!- decía entre sollozos mientras sacaba a su hija de la cesta con histerismo.
Tomaba entre sus brazos a Carmita. Ésta ignoraba la gravedad del descuido y solamente se reía. Una dulce risa, mientras su madre lloraba.Veintisiete años tenía Carmen y tres niños muy pequeños en su vida, tan sólo un año de diferencia entre ellos.
Carmen nació en Garachico. Un pueblo cuyo puerto brilló en el pasado al abrir las relaciones comerciales en la isla. Una lengua de fuego lo sepultó y el puerto se alejó a Santa Cruz., igual que hizo ella. Desde niña se avergonzó de su familia, siempre apuntaba maneras de dama, pero su entorno era muy humilde. Los intentos del padre, Teofilo Morales, de oficio marino, para satisfacer los caprichos de sus hijas no eran suficientes para ella. Era una familia popular en el pueblo. Teofilo siempre en el mar y Josefa Gutierrez, su esposa, al cuidado de su seis hijos se dedicaba a elaborar el pan. Cinco hembras y un varón componía la prole y una niña que muy poco tiempo duró:
Luisa: la primera, murió pronto, treinta años tenía cuando ocurrió, aunque la creencia popular familiar dice que de una corriente de aire nos dejó, la verdad es que enfermó del corazón.
Jovita: un año de vida. Se fue tan rápido que Carmela nunca supo que existió.
Manuela: la más tranquila, la que en parte se sacrificó por todos. Conoció el arte del amor ficticio. Amiga y compañera de trabajo de Julia.
Carmela: o Carmen. Se cambió el nombre. ¿Carmela? ¿A quién se le habrá ocurrió semejante nombre?
Milagros: la envidiosa. La que casi lo tuvo todo, la casi guapa, la casi hermana, la casi..casi...fué mío...
Antonia: la más buena, la inocente.La fiel hija y hermana.
Pedro: el hombrecillo de la casa, el consentido.
Manuela y Carmen se sentían ahogadas de tanto pueblo. Y un día huyeron, con dos jovencitos, hacia la capital.
Me iré?...
Ha llegado la visita. Un caballero, 60 años, muy alto, rubio, piel clara, como buen Inglés, y sombrero de pescador con chanclas y calcetines. Iba acompañado de su hijo de unos 30 años. Estábamos un poquito tensos y no sólo nosotros a Lola no les gustaba pues no paraba de ladrarles. No duró ni 20 minutos, tal vez porque no les gustó el sitio. Pienso que de ser lo contrario hubieran mirado todo con lupa, yo lo hubiera hecho, hasta el funcionamiento de las puertas. Pidieron permiso para sacar algunas fotografias, la solana y la cocina fueron los únicos lugares que fotografiaron... tal vez falta de interés? El piso es viejito tendrá como unos 30 años, pero a mi no me importa, me gusta el lugar y la tranquilidad que aquí respiro. Lo único que pareció importarle al chico era que hubiera conexión de Internet en la vivienda. Qué están tramando? Espero que no llamen para nada más y se olviden de nosotros...
P.d: El cuadro es mío ..
martes, 26 de abril de 2011
Carmen 1939. Cap.2
Julia era natural de Cuba, nació entre cañas de azúcar. Estimaba que tenía unos veintiocho años, así lo supuso ella porque nunca le dijeron el año exacto de su nacimiento. Poseía un cuerpo voluptuoso, con grandes curvas y caderas como tambores. Su piel era morena de un color uniforme y suave como las mejores sedas traídas de Asia, los hombres suspiraban por probar esa piel dulce como el chocolate. Vivía en una de las llamadas "casas baratas" de la calle Salamanca en Santa Cruz, un complejo de casas terreras de una o dos plantas, en su mayoría, arrendadas. Su oficio era el más antiguo, pero era ella quién decidía el cliente o "príncipe", como así los llamaba, con el que compartir su alcoba. Muchos eran grandes hombres, capitanes, militares e incluso algún político. En sus noches amatorias siempre terminaba contando alguna fantasía, la más habitual, que era hija de uno de los hacendados más poderosos del Caribe, pero lo cierto era que estaba registrada en Cuba como "hija natural de padre no conocido". Gracias a ella, los niños podían sentir el cariño de lo más parecido a una madre. Los cuidaba, les cantaba, les daba el biberón y les bañaba. Jugaba con ellos y cuando ya estaban demasiado cansados para seguir despiertos se los llevaba a Carmen con la esperanza de que a ésta le naciera el instinto de ser madre.
lunes, 25 de abril de 2011
Carmen 1939. Cap.1
Carmen no pudo ahogar su tristeza, que rodeada de sus tres hijos, se sentía sola.
Santiago era un hombre seguro de sí mismo, envidiado por otros hombres por su éxito entre las mujeres. Era alto, pelo rubio, ojos claros y dentadura perfecta. El tabaco no había tintado sus dientes. Su cuerpo estaba marcado por heridas modeladas en su oficio del mar. Un tatuaje adornaba su brazo izquierdo, era una sirena. Ésta parecía cobrar vida cuando movía los músculos de su brazo . Sus ojos eran verdes, los mismos que enamoraron a Carmen en una de las singulares fiestas que se celebraban en un pequeño pueblo de Tenerife, el Puerto de la Cruz. Una noche de verano se celebró la romería, canciones populares, bailes tradicionales y mucha comida típica del lugar se mezclaba con la voz y el jolgorio de sus habitantes y la de pueblos cercanos. Ninguno de los dos vivían allí, pero cada uno con sus respectivas parejas decidieron ir a uno de los bailes que se celebraban en el pueblo. La noche se presentaba divertida, hacía buen tiempo, la luna estaba llena y el olor a carne y pescado asado lo inundaba todo. Carmen llevaba su mejor vestido de fiesta. El tejido era de seda, color blanco con estampados de rosas rojas, por debajo de las rodillas, y con el escote bañado por numerosos volantes. Un extraordinario fular de gasa rojo envolvía su garganta. El cabello largo y ondulado, lo recogía con unas bonitas pinzas en forma de mariposas llevándolo todo hacia el lado izquierdo. En la plaza del charco se tocaron por primera vez, ella pensó que su cuerpo se diluía como la lluvia que comenzaba a brotar sobre sus cabezas. El sintió que debía ser suya, ni siquiera la presencia de su esposa perturbaba sus deseos que ignoró lo que pasaba. Era demasiado tarde para borrar esos segundos en los que sus manos se estrecharon y sus cuerpos giraron quedando sus espaldas pegadas como si de un solo cuerpo se tratara. Santiago consiguió preguntarle su nombre mientras aspiraba la fragancia que deprendía Carmen, aprovechando en otro de los giros del baile, pero ella no medió palabra. Las personas corrían para protegerse del estruendo y que algunos no sabían de dónde provenía tal ruido, la guerra no había acabado. Santiago aprovechó la confusión para perderse entre la multitud y en cuestión de segundos levantar a Carmen entre sus brazos y como si de un saco se tratara, huir con ella sobre sus hombros. Así fue como Santiago conoció a una de sus tantas mujeres. Ella arrastrada por la fuerza de un hombre que tan sólo quería saber su nombre y él con el gozo de tener a esa desconocida mujer con la que parecía haber soñado tantas veces.
lunes, 4 de abril de 2011
Gara
Ayer fue un día gris, lluvioso, y ventoso! Un domingo cualquiera pero con la diferencia que está vez iríamos a visitar a Gara al hospital. La niña tiene 6 meses y lleva 4 ingresada. Tiene una enfermedad rara, su estomago no asimila la alimentación como debería ser. En principio era alimentada por una pequeña manguerita que le entraba en la nariz, ahora ha evolucionado su estado y está comenzando a comer por la boca papillas, compotas, en pequeñas cantidades y con mucha paciencia. Su cuerpecito es muy delicado, y su pequeña cabeza tiene dos ojos como faroles. Me alienta el estado de ánimo que tiene porque a pesar de su salud, te busca con la mirada para que le hagas monerias, y se ríe como cualquier otro bebé.
Su mamá es mi prima-hermana, siempre hemos estado juntos pero por motivos de tiempo no le veo tanto como me gustaría. De todas maneras ya no tengo excusa para no acompañarla en estos momentos. Me avergüenzo de haber estado empeñado en regodearme en mi pena y haber cerrado oídos y ojos cuando más ayuda necesita mi prima.
sábado, 2 de abril de 2011
Deuda saldada
Ya pagué, no soy más deudor, y más me vale con la mala leche que se gasta una de las Mari!!.
Mañana intentaré ir al hospital a ver a una de mis primitas. Está muy enferma. Un bebé de 6 meses con un trastorno alimenticio. No come y tienen que nutrir su delgado y pequeñito cuerpo mediante sondas.
Gara recuperate pronto y perdón por huir del hospital.
Esto tiene que cambiar por el cariño que le tengo a su mamá. De nuevo soy un desastre.
El kiosko
Me gusta escribir sobre las cosas que me hacen reír, que me agradan. Por eso hoy quería dedicar un pequeño tiempo a homenagear a las chicas que cada día comparte sus vidas con la mía. Mari, Lidia, Ana, Mari2, Ana2, son las chicas del Kiosko, el cual aún no entiendo porqué lo llaman así sí es una cafetería. Está enfrente de mi trabajo, como una isla, está rodeada por tiendas. Creo que es una de las pocas ventajas que ofrece mi trabajo, cuando me apetece un barraquito salgo, lo pido y me lo llevo...pagar..lo pago después. Aún hoy debo una Coca-Cola y un barraquito de ayer..pero soy buen cliente y muy bueno con las propinas. Que pena que no pueden leer esto...mi pequeño homenaje.