Hace ocho años que no pasaba por aquí, me ocurrieron tantas cosas, ¡ y he cambiado tanto !, que no me reconozco ni al leerme. Me da un poco de vergüenza ver la vida triste que proyectaba, aunque al fin y al cabo, es parte de mi pasado y tengo que aceptarlo. Subo al blog una ilustración hecha por mi, como punto de partida de esta otra vida, y aunque nueva, sí que sigo siendo algo infantil. ¡Hay cosas que no cambian!