01-07-1960.
Ricardo abre sus ojos verdes y se levanta de su cama. A sus 27 años ya sabe la responsabilidad que supone la paternidad. Le apasionan las plantas. En el balcón de su casa pone en práctica las lecciones que, como aprendiz de jardinero que hasta hace poco fue, le enseñaron en el Parque García Sanabria. Se viste con el uniforme de su nuevo trabajo, un mono gris, de solapas anchas y un tanto desgastado por el reclamo de la grasa. Al terminar el desayuno, se despide de su niña pequeña con un fuerte abrazo, y de su mujer con un dulce beso en los labios y desaparece de la casa.
Ring... ring...ring...ring, el teléfono suena...
Carmen despierta dos días después. En la sala se encuentra mi bisabuela vestida de negro. Dos años antes celebró la boda de su adorado 'Rico' pero ahora había asistido al funeral de su hijo.
Sé de la despedida. Sé que mi abuelo antes de morir le pidió a su amigo que cuidara de su familia. En el tanque N3 de la CEPSA mi abuelo se hirió de muerte. Una profunda herida en la pierna fue suficiente.
Después de unas horas mi abuelo siente frío y pierde la vista, ve todo oscuro. -Carmita no veo- y con los ojos abiertos, sujeto a la mano de su esposa y yacente en la cama del hospital mi abuelo se va.
En la habitación del hospital, mi abuela que espera otro hijo se desploma.
Tres fotos de él, con su letra y firma en el reverso,y los recuerdos que me regaló mi abuela es lo que tenemos. Sin olvidar la herencia que me dejó por la pasión hacia las plantas.
hola Jonay:
ResponderEliminarQue historia mas bien relatada ,pero que sobrecogedora !!
Una historia muy triste !!
Me alegro que hayas heredado el amor por las plantas !!
¡¡Feliz semana !!
.. * . (\ *** /) * . * Un besito
.* . * ( \(_)/ ) * * . cielo
.* . * (_ /|\ _) . * . que tengas
.* . * . /___\ * . . un buen dia