Estaba todo el mundo en conflicto o por lo menos en el lugar donde me encontraba yo. Era una ciudad oscura, tan sólo estaba iluminada por los focos de fuego repartidos por las calles. Habíamos muchas personas juntas que intentamos huir de algo, se veía en el cielo grandes misiles y se podía escuchar como explotaban a poca distancia de mi. Me encontraba junto a una mujer con sus hijos y algo destructor pasó por encima de ellos, sin poder hacer nada. La gente moría asesinada, yo intentaba huir. Me recuerdo saltando al interior de unos jardines, estaban alambrados por todo su perimetro y dentro habían más personas que, como, yo buscaban un lugar donde refugiarse. Alguien me perseguía, disparaba balas indiscriminadamente por encima de los materiales intentando dar con su objetivo. El lugar se volvió inseguro corrí y pude entrar a un edificio que parecía abandonado, subía hacia las plantas superiores intentando no tropezar con escombros y enseres de las viviendas que se encontraban esparcidos a lo largo de las escaleras. Entré en una vivienda, estaba sucia, oscura y habían alimentos preparados esperando a ser devorados por alguien. Era como si, los que allí habitaban, hubieran salido apresuradamente arrastrados por el miedo. Desde las ventanas se oían gritos y lamentos. No iba a acabar nunca tanto desastre. Yo buscaba algún arma con el cual defenderme, en la cocina encontré una botella de gas para recambios y un encendedor largo y de color plata, comprobé si aún funcionaba porque mi intención era quemar el rostro de ese tipo si lograba alcanzarme. Active el difusor, del bote salió un chorro de gas y fue directo hacia la llama que tenía prendida en mi mano derecha. Un río de fuego se formó en el aire y quemó mi mano. Del dolor solté todo pero sabía que era la única herramienta que me podía garantizar la vida estoy agotado. Amanece y percibo voces por el hueco de las escaleras. Ahora son varios, quiero escapar, salir de allí, no comprendo como pueden localizarme siempre. En la calle se hace el silencio, nadie grita, ni llora, solo un angustioso silencio como si hubiera quedado sordo. Se acercan los ruidos, me oculto tras la puerta con mi arma casera, las piernas me fallan, en mi mano brota una ampolla dolorosa y siento como mi cuerpo tiembla. No puedo más, lo único que deseo es que todo acabe. Una violenta sacudida en la puerta, de mis manos cae todo, intento guardar silencio y tras la puerta, ahora abierta, siento los pasos de varios hombres. Mi objetivo ahora es salir de allí, sigo huyendo, no me enfrento. Se adentran en la casa y yo corro, muy rápido, sin mirar hacia atras, doy saltos, me sujeto de la baradilla de madera y voy dejando en el pasado un piso tras otro. Llego hasta el portal, la fuerte luz del sol me ciega, pongo los pies en la calle. Ante mi, nada, solo tierra, no hay árboles, ni el jardín, ni edificios, ni aves, ni animales, ni personas, ni olores, no hay vida ni rastro de lo que el día antes fue ciudad. No sé a donde ir. Del brazo me agarran, "no puedes quedarte", "ya no hay vida", "aquí no", un fuerte golpe en la cabeza y despierto...
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