Desde que llegamos a San Andrés he descubierto nuevos aspectos de este pueblo. El ascensor no funciona y justo hoy viene la madre de Guillermo desde Valencia. No sé como se tomara que la pobre señora tenga que subir diariamente las escaleras hasta un tercer piso. He llamado al teléfono de averías está mañana porque lo he descubierto hoy cuando me dispuse a sacar a Lola a la playa. La playa se ha transformado, ya que también, es la desembocadura de un barranco. Ha llovido tanto que, la fuerza del agua, ha arrastrado las rocas hacia los lados aumentando el nivel de su superficie. Esto ha provocado que, por lo pronto, la playa sea incómoda para su uso con Lola. Además hubo un momento en que Lola se escapó. No podía alcanzarla y se escondía entre las piedras, corría, me esquivaba, desarrollaba cualquier peripecia para que no le pusiera su correa. Por fin la alcanzo, le doy un par de azotes ( que no me gusta ), me enfadado (para no variar) y empiezo a ir para casa. De camino, veo que Lola me mira con ojitos de "perdón, no quería hacerlo".. me gana la batalla. Busqué un lugar mejor donde jugar con ella y encontré un descampado al borde del barranco. Nunca había ido por esa zona, Lola corrió como nunca, pudo hacer hasta sus necesidades. Me encontré con un San Andrés caótico, mucho más de lo que ya es. Obras paralizadas, algunas chabolas, pero también verde, piedras, barro, margaritas, mariposas e incluso una enorme liebre. La verdad que he disfrutado del paseo, se merece un premio, Lola , por lo bien que me lo hace pasar.
Me quedo con una palabra que había pintada en el cercado de una de esas chabolas, JUSTICIA
jueves, 17 de marzo de 2011
San Andrés y Lola
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Felicidades por tu cumple, apesar de tu poco animo me he reido un ratito con lo que contabas y lo de hoy es que bueno suelen pasar esas cosas justo cuando uno quiere que todo salga perfecto, no te preocupes que la madre de Guille estará encantada subiendo escalones y contemplando ese San Andrés debastado por las lluvias...joder es verdad solo se habla de San Andrés por el pescado y cuando hay lluvias menos mal que nos redescubres esos lugares a ver si lo arreglan...mejor que arreglen primero el ascensor.
ResponderEliminarUn abrazo